Botánica del (des)arraigo
Ahora entiendo que nunca me faltaron raíces; simplemente, las mías no eran de madera.
Llevo las raíces por fuera. Se recargan en la tierra. Nunca he logrado meterlas por debajo, ni siquiera cuando me he aferrado a la historia. Me he cimentado en una maceta de barro negro que viaja